Cómo evitar caídas y derrapes al frenar en tu bicicleta

Inicialmente puede parecer que frenar la bici es la parte más sencilla de montar, pero no es así. La realidad es que aprender a frenar adecuadamente es de las habilidades más complejas de ser un buen ciclista e implica muchos factores.

Frenar no sólo se trata de apretar la maneta; también debes saber el momento adecuado de empezar a frenar, cómo balancear tu peso para no perder el control y cuánta fuerza requiere la frenada en cada situación.

Frenar correctamente en muchos casos es la clave para evitar caídas y derrapes indeseados. Por eso hoy queremos hablarte de esos factores físicos y mecánicos implicados en la frenada para cuidar tu bici, tu rodada y tu seguridad.

Maneja el peso de tu cuerpo a tu favor.

Cuando estamos arriba de la bici somos uno con ella, literalmente, y nosotros somos la parte más flexible y móvil de la ecuación. Es importante saber manejar esto a nuestro favor para hacer contrapeso, lo cual evitará que la bici derrape o se caiga.

Si vas en una bajada pronunciada debes echar tu cuerpo hacia atrás para hacerle contrapeso a la fuerza que lleva la bici hacia adelante y evitar que al frenar se levante la rueda trasera.

Ten cuidado cuando lleves cuerpo hacia atrás para no terminar sentado en la rueda, recuerda que el punto es encontrar el balance adecuado para cada situación.

Frena antes de entrar a la curva.

En la mayoría de los casos es mejor disminuir la velocidad al tomar una curva, sobre todo en una muy pronunciada como las que podemos encontrar al hacer MTB. Sin embargo, un error común es apretar el freno cuando ya hemos entrado la curva, esto puede causar que pierdas el equilibrio.

Lo recomendable es que frenes antes de llegar a la curva, de esta manera entras con menos velocidad, puedes tener más control y evitas que la bici derrape porque no la frenas en un ángulo inestable.

Encuentra el balance entre los frenos delanteros y los traseros.

Este equilibrio va a variar prácticamente cada vez que salgas, porque depende del terreno en el que estés, por lo que lo importante es que conozcas tus frenos y que seas consciente de las utilidades de cada uno.

El freno delantero es el que tiene el 70% de la responsabilidad para disminuir la velocidad porque es sobre la rueda delantera que hay mayor fuerza de inercia al aumentar la velocidad. Sin embargo, si frenas demasiado rápido adelante y no frenas atrás puedes trabarla sin detener la rueda trasera, lo que generará que esta se levante y a ti con ella.

Si frenas más atrás que adelante puedes trabar la rueda y hacer que esta derrape sin que la delantera deje de girar. Si no recupera rápidamente el control de la bici, lo cual es bastante difícil, es una caída asegurada.

Modula la cantidad de fuerza en la frenada.

Muchas caídas se producen por el exceso de fuerza al frenar con los frenos de guaya, que dependen directamente de la fuerza que imprimimos en las palancas; o en la intempestividad de la frenada con los frenos hidráulicos.

Si hacemos una frenada muy brusca lo que sucede es que se traban las ruedas y la probabilidad de caernos es altísima. Muchas veces por los nervios damos un frenazo seco y terminamos en el piso. La maestría en este punto se trata de leer las situaciones y calcular cuánto tiempo antes y cuánta fuerza se necesita para disminuir la velocidad en cada caso.

Hay que tener en cuenta el factor climático, sobre todo la humedad; las características del terreno, la frenada necesaria no es igual en pavimento que en tierra ni cuando varían las inclinaciones; y la velocidad con la que vienes.

MANUELA ERAZO

Cineasta colombiana, productora ejecutiva de podcast y proyectos audiovisuales independientes. Es una apasionada del aprendizaje en distintos ámbitos y siempre busca expandir sus límites e ir más allá en todo lo que hace.

Escríbele a cm@teiko.com.co

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